Bienvenido

Cristo es su gran tema, nuestro bien su diseño y la gloria de Dios su finalidad.
La palabra de Dios debe llenar la memoria, gobernar el corazon y guiar los pies. Léa la biblia lentamente, frecuentemente y en oración. Es una mina de riqueza, un paraiso de gloria y un rio de placer.
Es dada a Ud. en vida, será abierta en el juicio y recordada para siempre. Ella encierra la responsabilidad más alta, recompensará la labor más grande y condenará a todos los que menosprecien su contenido sagrado.

Este blog fué publicado, para todo aquel quien esté pasando por momentos dificiles.
DONDE ENCONTRAR AYUDA, cuando está... es la sección del nuevo testamento usado en este sitio; Salmos, pasajes y mensajes de la palabra, para todo aquel que está atravesando momentos dificiles, y recordarle que Dios es la respuesta, nuestro apoyo y nuestra salvación y vida eterna!

Estamos trabajando en el blog a diario, hasta completarlo. Dia por dia publicaremos nuevas entradas. Muchas gracias por su visita

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Salmos 31- 35

SALMO 31
Declaración de confianza
Al músico principal. Salmo de David.

1 En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás;
Líbrame en tu justicia.


2 Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;
Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.


3 Porque tú eres mi roca y mi castillo;
Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.


4 Sácame de la red que han escondido para mí,
Pues tú eres mi refugio.


5 En tu mano encomiendo mi espíritu;
Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.


6 Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias;
Mas yo en Jehová he esperado.


7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia,
Porque has visto mi aflicción;
Has conocido mi alma en las angustias.


8 No me entregaste en mano del enemigo;
Pusiste mis pies en lugar espacioso.


9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia;
Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.


10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;
Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.


11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,
Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos;
Los que me ven fuera huyen de mí.


12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;
He venido a ser como un vaso quebrado.


13 Porque oigo la calumnia de muchos;
El miedo me asalta por todas partes,
Mientras consultan juntos contra mí
E idean quitarme la vida.


14 Mas yo en ti confío, oh Jehová;
Digo: Tú eres mi Dios.


15 En tu mano están mis tiempos;
Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.


16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;
Sálvame por tu misericordia.


17 No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;
Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.


18 Enmudezcan los labios mentirosos,
Que hablan contra el justo cosas duras
Con soberbia y menosprecio.


19 !!Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen,
Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!


20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre;
Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.


21 Bendito sea Jehová,
Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.


22 Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos;
Pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba.


23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;
A los fieles guarda Jehová,
Y paga abundantemente al que procede con soberbia.


24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,
Y tome aliento vuestro corazón.


SALMO 32
La dicha del perdón
Salmo de David. Masquil.

1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.


2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad,
Y en cuyo espíritu no hay engaño.


3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.


4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah


5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah


6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado;
Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.


7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia;
Con cánticos de liberación me rodearás. Selah


8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos.


9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,
Que han de ser sujetados con cabestro y con freno,
Porque si no, no se acercan a ti.


10 Muchos dolores habrá para el impío;
Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.


11 Alegraos en Jehová y gozaos, justos;
Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.


SALMO 33
Alabanzas al Creador y Preservador

1 Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los íntegros es hermosa la alabanza.


2 Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.


3 Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.


4 Porque recta es la palabra de Jehová,
Y toda su obra es hecha con fidelidad.


5 El ama justicia y juicio;
De la misericordia de Jehová está llena la tierra.


6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.


7 El junta como montón las aguas del mar;
El pone en depósitos los abismos.


8 Tema a Jehová toda la tierra;
Teman delante de él todos los habitantes del mundo.


9 Porque él dijo, y fue hecho;
El mandó, y existió.


10 Jehová hace nulo el consejo de las naciones,
Y frustra las maquinaciones de los pueblos.


11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre;
Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.


12 Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,
El pueblo que él escogió como heredad para sí.


13 Desde los cielos miró Jehová;
Vio a todos los hijos de los hombres;


14 Desde el lugar de su morada miró
Sobre todos los moradores de la tierra.


15 El formó el corazón de todos ellos;
Atento está a todas sus obras.


16 El rey no se salva por la multitud del ejército,
Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.


17 Vano para salvarse es el caballo;
La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.


18 He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en su misericordia,


19 Para librar sus almas de la muerte,
Y para darles vida en tiempo de hambre.


20 Nuestra alma espera a Jehová;
Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.


21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,
Porque en su santo nombre hemos confiado.


22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,
Según esperamos en ti.


SALMO 34
1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.


2 En Jehová se gloriará mi alma;
Lo oirán los mansos, y se alegrarán.


3 Engrandeced a Jehová conmigo,
Y exaltemos a una su nombre.


4 Busqué a Jehová, y él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.


5 Los que miraron a él fueron alumbrados,
Y sus rostros no fueron avergonzados.


6 Este pobre clamó, y le oyó Jehová,
Y lo libró de todas sus angustias.


7 El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.


8 Gustad, y ved que es bueno Jehová;
Dichoso el hombre que confía en él.


9 Temed a Jehová, vosotros sus santos,
Pues nada falta a los que le temen.


10 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;
Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.


11 Venid, hijos, oídme;
El temor de Jehová os enseñaré.


12 ¿Quién es el hombre que desea vida,
Que desea muchos días para ver el bien?


13 Guarda tu lengua del mal,
Y tus labios de hablar engaño.


14 Apártate del mal, y haz el bien;
Busca la paz, y síguela.


15 Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.


16 La ira de Jehová contra los que hacen mal,
Para cortar de la tierra la memoria de ellos.


17 Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias.


18 Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;
Y salva a los contritos de espíritu.


19 Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.


20 El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.


21 Matará al malo la maldad,
Y los que aborrecen al justo serán condenados.


22 Jehová redime el alma de sus siervos,
Y no serán condenados cuantos en él confían.


SALMO 35
Plegaria pidiendo ser librado de los enemigos
Salmo de David.

1 Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden;
Pelea contra los que me combaten.


2 Echa mano al escudo y al pavés,
Y levántate en mi ayuda.


3 Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores;
Di a mi alma: Yo soy tu salvación.


4 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida;
Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.


5 Sean como el tamo delante del viento,
Y el ángel de Jehová los acose.


6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo,
Y el ángel de Jehová los persiga.


7 Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo;
Sin causa cavaron hoyo para mi alma.


8 Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa,
Y la red que él escondió lo prenda;
Con quebrantamiento caiga en ella.


9 Entonces mi alma se alegrará en Jehová;
Se regocijará en su salvación.


10 Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú,
Que libras al afligido del más fuerte que él,
Y al pobre y menesteroso del que le despoja?


11 Se levantan testigos malvados;
De lo que no sé me preguntan;


12 Me devuelven mal por bien,
Para afligir a mi alma.


13 Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio;
Afligí con ayuno mi alma,
Y mi oración se volvía a mi seno.


14 Como por mi compañero, como por mi hermano andaba;
Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.


15 Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron;
Se juntaron contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía;
Me despedazaban sin descanso;


16 Como lisonjeros, escarnecedores y truhanes,
Crujieron contra mí sus dientes.


17 Señor, ¿hasta cuándo verás esto?
Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones.


18 Te confesaré en grande congregación;
Te alabaré entre numeroso pueblo.


19 No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos,
Ni los que me aborrecen sin causa guiñen el ojo.


20 Porque no hablan paz;
Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.


21 Ensancharon contra mí su boca;
Dijeron: !!Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!


22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles;
Señor, no te alejes de mí.


23 Muévete y despierta para hacerme justicia,
Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.


24 Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío,
Y no se alegren de mí.


25 No digan en su corazón: !!Ea, alma nuestra!
No digan: !!Le hemos devorado!


26 Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran;
Vístanse de verg:uenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.


27 Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo.


28 Y mi lengua hablará de tu justicia
Y de tu alabanza todo el día.